De los 6 años a la pubertad, nada se duerme

tomboy_3
Fotograma de la película “Tomboy”

La educación sexual en esta etapa persigue los mismos objetivos que en la etapa anterior: que nuestrxs hijxs aprendan a conocerse, aprendan a aceptarse y disfruten de su sexualidad. Ahora nos tendremos que adaptar a los cambios que se producen en estas edades pero, ¿cómo conseguimos las familias prestarles los apoyos que necesitan para conseguir que sean felices como seres sexuados?

A partir de los 6 años, se producen cambios significativos, sobre todo a nivel intelectual y social. Dejaron atrás las preguntas de por dónde vienen lxs niñxs, y empezaron a preguntarse sobre su identidad. Dejaron atrás los tocamientos en público, y los reservaron a espacios de intimidad.

Por tanto, ¿cuál es ahora nuestro papel como educadorxs, padres y madres? En esta etapa lxs niñxs van a estar muy pendientes de los modelos que les ofrecen los medios de comunicación. Si nos parásemos a analizar qué tipos de hombres y mujeres son representados en los medios, veríamos que la mayoría de ellxs se asemejan al siguiente estereotipo; ellos: jóvenes, blancos y musculosos; ellas: jóvenes, blancas y súper delgadas. Por tanto nuestro papel aquí ,si queremos que nuestrxs hijxs se acepten como son, tendremos que ampliar esta representación ofreciendo modelos de cuerpos diversos, personas con diversidades funcionales, personas trans*, personas mayores, personas de otras culturas…. que rara vez, son representadas en los medios de masas.

No sólo la televisión, la publicidad, el cine…influyen en las representaciones si no que también, ofrecen modelos sobre conductas eróticas y sexuales. La imitación juega un papel muy importante a partir de ahora, por eso, cuando un chicx besa, acaricia o abraza por primera vez, ya ha visto miles de veces por televisión cómo dos personas se besaban, se acariciaban o se abrazaban. Sin embargo, la mayoría de las parejas que vemos suelen ser parejas heterosexuales, así que hay muchas sexualidades que se quedan fuera: gays, lesbianas, bisexuales… y por tanto, habrá chicxs que no consigan identificarse con lo que ven. ¿Cuál es nuestra tarea entonces? Ayudar a nuestrxs hijxs a conocer que existen diferentes formas de expresar la sexualidad y la erótica. Que aprendan a ver que hay hombres que se besan, mujeres que van de la mano, que existen otros modelos de familias, etc.

pelo-malo-foto-pelicc81cula-3327-baja
Fotograma de la película “Pelo Malo”

Eso si, no podemos hablar de respeto a la diversidad sexual si en otros momentos, hacemos chistes, bromas o comentarios ofensivos. Si uno de los objetivos que se persigue cuando hacemos educación sexual, es que nuestrxs hijxs se conozcan y acepten como son, será más fácil si les ofrecemos otros tipos de cuerpos, de bellezas, de personas, de orientaciones del deseo, de conductas…pero para conseguirlo hay que ser coherente. Tampoco lo es, si en casa reciben críticas y comentarios por ser como son. ¿Cómo voy a aceptar mi cuerpo si mi padre no para de decirme lo gorda que estoy? ¿Cómo voy a salir del armario si en casa no paran de hacer chistes de “maricones”?

En la etapa anterior, sobre los 2 ó 3 años de edad, hablábamos de identidad de género. Los niñxs se empezaban a identificar con los sexos: con papá, con mamá, con la profe,…incluyendo aquellos niñxs trans* (niñxs cuya identidad de género o expresión de género es diferente a lo que se espera de ellxs en función del sexo que les asignaron al nacer). A partir de los 6 años, debido a su desarrollo intelectual, todos estos mensajes que reciben lxs niñxs entorno al género van a ir forjando esta identidad. Si como padres, madres, educadores, damos mensajes y actuamos para flexibilizar estos roles de género, aquellas personas que manifiesten un “género diverso” van a poderse identificar y por tanto, aceptarse como son. Nuestra tarea es por tanto, ampliar y dar a conocer más opciones para que cada niñx sea quien es y pueda mostrar libremente como es: darles la oportunidad de jugar a otras cosas, contarles otros cuentos, otros colores…. ¿o acaso no nos sigue sorprendiendo ver a un niño jugando a las muñecas?

No nos puede sorprender que al ser la etapa previa a la pubertad y adolescencia, creamos que respecto a sus sexualidades “no pase nada” o que “aquello esté dormido” pero nada más lejos de la realidad. Que a estas edades las cosas no se vean, no significa que no existan. Los juegos, los tocamientos, la curiosidad puede que continúen y que hayan cobrado más importancia y significado que en la etapa anterior. En estos momentos estamos construyendo los cimientos y no es lo mismo educar desde las posibilidades, que desde los estereotipos, o educar desde los miedos o certezas, que sobre dudas o respuestas. En la adolescencia, a veces, cuando queremos actuar, cuando queremos hacer educación sexual, ya es demasiado tarde. Por eso, ahora que tenemos la oportunidad ¿la vamos a dejar pasar?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s